"Hermanos Ordás, casa fundada en 1959,
gastronomía
tradicional asturiana, tan tradicional que sus fogones son de leña,
convirtiendo nuestros platos en una obra de arte culinaria, un sabor que
te trasladara al Cantábrico."
(Extraído de su página
de facebook)
Fundado en:
1959
El precio medio estimado por persona
en la fecha de la cena es de 25 €.
COMENTARIOS:
Las cañas: Las tomamos en la barra del
bar del restaurante. Fueron cuatro. Pusieron de aperitivo aceitunas,
estaban buenas. Las cervezas las cobraron a 1,40 € cada una.
Sólo ponen tapa con las dos primeras cañas, a medida
que iban llegando más personas y pedían la bebida se la servían
sin nada que la acompañara considerando que las olivas iniciales
valen para todos.
Nombre: Hermanos
Ordás.
Hace referencia a los dueños que fundaron el local en 1959. El último
de ellos falleció a mediados de los noventa y uno de sus empleados
junto con un socio continúa con el negocio.
Carta
en la web: No tiene web.
Carta de
vinos en la web: No tiene web.
Local: Está situado en la calle Diego de
León frente al hospital de La Princesa. La fachada, de color
marrón
y no muy ancha, tiene una puerta de aluminio acristalada
y una ventana a su derecha. Encima un luminoso de color azul que
lleva escrito en blanco y en mayúsculas las palabras "BAR-RESTAURANTE"
y debajo, más pequeño, con distinta caligrafíia
y en tonos beige
"Hermanos Ordás". Se completa con un logotipo y
dos tenedores. Transversalmente, aunque
más pequeño, hay otro cartel de semejantes características.
En la calle, delimitando el local, dos barriles metálicos
de cerveza, pintados del mismo tono azul, albergan grandes plantas
en forma de seto.
Otro, de madera, está para dar soporte a la bebida de los
fumadores. Al entrar nos encontramos el bar, alargado y con la barra
a la
derecha. Al fondo, tras pasar por una especie de estrecho almacén
o cuarto de trastos y pasando una cortina, nos encontramos el comedor.
Dentro se observa que la pared de la izquierda es más ancha
que la de la derecha, lo que da lugar a una planta con forma
de triangulo truncado. El suelo es de terrazo. La decoración
es la típica de un mesón. Las paredes están
forradas en su totalidad de tiras de madera barnizada. Sobre
ellas
cuadros con fotografías de paisajes o temas relativos
a Asturias. Hay dos ventanas que están cubiertas con cortina
beiges. La iluminación, adecuada aunque mejorable, está realizada
a base de apliques en las paredes y una lámpara central, todos con
formas
de
velas. En el techo, de escayola blanco, hay unos huecos cubiertos
de cristal que parecen contener fluorescentes pero que no estaban
encendidos. Las
mesas son cuadradas con un mantel típico de cuadros formados por
el cruce de líneas rojas, bajo este, un tapete crema. Las servilletas
rojas granate y húmedas, muy húmedas. Las sillas de madera barnizada
con asiento imitando a cuero. La vajilla clásica salvo alguna
fuente moderna, la cubertería
acorde con esta. Copas para el vino y vasos para la sidra. El agua
la tomamos en los vasos de la sidra. Nos pusieron en una mesa alargada,
formada por otras tres, en la parte estrecha del
salón
proporcionándonos
así
algo más de intimidad. El espacio en la mesa era suficiente
para seis, si hubiéramos sido siete, las personas situadas en
un extremo estarían muy incómodas.
El comedor
estaba
al completo.
Comensales:
Raúl, Antonio Arnáiz, Ricardo, Antonio de la Poza, Carlos
y Antonio Ávila.
Pan: Pusieron una cesta en el centro con siete porciones
cortadas de una barra. Se reservó para siete. Lo cobran
a 0,50 € por persona.
Aperitivo: No ponen.
Entrantes:
Tabla de quesos: Los
sirven en una fuente o plato llano grande. Son seis cuñas
de diferentes quesos: Afuega'l
Pitu con pimentón (atroncau roxo) y blanco (atroncau blancu),
ambos de Morsín, ahumado
de Pría,
Vidiago,
y dos azules, Cabrales
y La Peral. Las
porciones son generosas. Los de Morsín pastosos, secos y el
de pimentón
me pareció con un toque de picante. Buenos. El de Pría
tiene un ahumado suave y agradable que no lo enmascara. Bueno. El
de queso de Vidiago,
cremoso, también bueno. La Peral, de fuerte sabor pero más
suave que el de Cabrales. Ambos muy buenos. Todos los quesos son
ampliamente
conocidos en Asturias. Se pidió una
tabla a 13,00 €.
Tortilla paisana: La sirven en un plato llano grande.
Lleva patatas, guisantes, pimiento y jamón. Aunque por fuera
parece quemada por dentro está semicuajada. Normalita. Pedimos
una a 8,00 €.
Fritura de merluza: Se presenta
en una fuente. Son pequeñas porciones de merluza rebozada acompañada
de medio limón. Ración generosa, más de veinticinco
trozos. Rebozado fino y suave, la merluza muy limpia. Muy buena. Se
pidió
una ración
a 18,00 €.
Fabada asturiana: Traen en
un recipiente de barro las judías con su caldo y en una bandeja aparte
el tocino, la carne, el jamón, la morcilla y el chorizo. Con
una sola ración fue suficiente para todos. Las judías
estaban estupendas, muy ricas. El sabor de la morcilla fuerte. Pedimos
una ración a 15,00 €.
Platos principales:
Cachopo de ternera: Lo
sirven en un plato llano blanco, grande. Se acompaña con patatas
fritas y un pimiento rojo asado. Era muy grande y lo compartimos entre
cinco. Aunque algo salado gustó a la mayoría. Pedimos un
plato a 15,00 €.
Postres:
Tocino de cielo: Se sirve en un plato
de postre blanco. Tiene apariencia de flan, incluso con el azúcar caramelizado.
Estaba bueno. Se pidió uno
a 3,50 €.
Tarta de orujo: Se
presenta en un plato llano blanco. Son porciones generosas. Sobre una
base firme se sustenta la crema de orujo. Sabe mucho al licor pero
está buena. Se pidieron tres postres a 3,50 € cada uno.
Arroz con leche: Lo sirven
en un recipiente de barro. No es el típico arroz con leche asturiano
con el azúcar quemada por encima, es el tradicional con canela.
Estaba muy frio y tenía un ligero sabor anisado. Normalito. Se pidieron
dos postres a 3,50 € cada
uno.
Cafés
e infusiones:
Se tomaron cuatro cafés cortados descafeinados, la mitad de ellos
de sobre, un cortado normal y una infusión de menta poleo. Cada bebida
a 1,50 €.
Sidra y vino:
Sidra natural
Trabanco: Lleva elaborándose en
Lavandera, Gijón, desde el año 1925 (www.sidratrabanco.com).
Esta misma sidra fue la que bebimos en el restaurante LA CHALANA,
en la cena Nº 279 de
la Cofradía Club del Tragón. Estaba buena. Se pidieron
dos botellas a 5,00 € cada
una.
Marqués de
Riscal
2010: Vino
tinto, reserva, con denominación de origen Rioja,
de las bodegas de Herederos del Marqués de Riscal S. L. (www.marquesderiscal.com).
Se elabora
con uvas Tempranillo, más del 90%, Graciano y Mazuelo. Muy bueno.
Pedimos una botella a 22,00 €.
El precio aproximado de venta al público en
una tienda es de 14,00 € la botella, por lo que el restaurante
lo ofrece a un poco más de vez y media el precio de venta al público
en un comercio.
Copas: Invitaron a chupitos, una pequeña frasca de licor
de hierbas.
Servicio: Más propio de un mesón o una
casa de comidas que de un restaurante.
Hay ratos de espera y luego sirven todo rápido. No ponen plato
para el pan. Las servilletas estaban muy húmedas, mojadas. Te quitan
el plato
y los
cubiertos
sin
preguntar
y
cuando aún
quedaba comida
en la mesa para compartir. Tuvimos que pedir agua varias veces pues se
le olvidaba traerla. El agua la sirven en jarra.
No
ponen aperitivo. Van uniformados.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas,
el 69,4% corresponde a comida y el 30,6% a bebida respectivamente.
La carta y la factura: Ambas contienen los precios
con el I.V.A incluido. La factura no contiene errores.
Comentario
final: Casa de comidas con platos típicos asturianos. Aforo
completo. Decoración rústica. Mesa adecuada al no ocupar las esquinas.
La iluminación
correcta. Raciones abundantes y muy buenas en general. Servicio
irregular.
No ponen aperitivo. Buena relación calidad precio.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.